¿Os habéis preguntado alguna vez quién es el inventor del marcapasos? ¿A qué se dedicaba? No podemos olvidar que este invento es el que más vidas ha salvado a lo largo de su historia, y como otros tantos descubrimientos, no fue intencional.

Wilson Greatbach nació en Buffalo (Nueva York) en 1919 y se licenció en Ingeniería, dentro de la cual, se orientó en todo lo relativo con la electricidad, lo cual no tiene nada que ver con el ámbito de la medicina omarcapasos-corazon la sanidad. Entonces, ¿cómo lo descubrió, qué estaba buscando? Tal y como relata él en su libro “The making of the pacemaker” (“La construcción del marcapasos”), Greatbach estaba trabajando en un sistema para registrar los latidos del corazón, pero al elegir los componentes produjo un nuevo fenómeno, un impulso eléctrico rítmica similar a los latidos del corazón. Greatbach recordó las diferentes charlas médicas que afirmaban que el corazón es un motor que se mueve con electricidad, lo que le llevó a crear el primer marcapasos implantable patentado en 1962 (ya que previamente había sido probado exitosamente con perros en 1958).

Tras este descubrimiento no abandonó la idea original del marcapasos, sino que siguió mejorándolo y solucionando diversos problemas que éste presentaba, como su estanqueidad o su corta duración (ya que las pilas de aquel momento tenían una duración aproximada de dos años). En 1972, llegó la solución con la creación de las baterías de yodo y litio, las cuales poseían una larga vida. De hecho, actualmente se siguen usando en la mayoría de estos sectores.

Además, con los beneficios que obtuvo, creó una compañía la “Wilson Greatbatch Limited”, en 1970, la cual, actualmente continúa activa

Cabe destacar que a éste ingeniero se le adjudican más de 350 patentes de lo más variopintas, como una canoa que se alimentaba de energía solar y algunos biocombustibles.

Con todo ello, como no ofrecer un pequeño espacio a este gran hombre que nos abandonó hace unos días.

Fuente: www.elpais.com